sábado

NÚMERO ONCE - SEPTIEMBRE 2006

















NO, NO ENTIENDO

El padre de Sebastián Bordón, la mamá de Ezequiel Demonty y la madre de Mariano Witis dieron una lección. Una lección de una grandeza tan grande que emocionó. Fue en el programa de cable Periodistas, que conducen Tenembaum y Zlotogwiazda en el canal Magazine. Hay un malentendido: muchas veces la palabra de alguien que sufrió un dolor inmenso tiene más validez que la de un especialista, que empeñó su vida preparándose para analizar qué hacer frente a un problema. Estos tres padres manifestaron, prudentes, frases con la supuesta idoneidad que confiere el dolor, pero del otro lado del escritorio, del lado de los excluidos, con discursos racionales y lúcidos. Dijeron que, a realidades complejas, las soluciones fáciles son en verdad engaños, que teñirán de sangre el porvenir. Recordaron a la Mejor Policía del Mundo. Al “metan bala” de Ruckauf. Destacaron el desorden de valores del petitorio Blumberg. Luis Bordón cerró con una reflexión, que no por escuchada deja de ser ciertísima: Si para nosotros la vida de un chico que cartonea es lo mismo que nada, no podemos exigirle a ese chico que considere a nuestra vida con más valor que eso: nada.

Mex Urtizberea, la columna mejor edificada de La Nación, nos hace un repaso de su expresividad multifacética en el Bonustrack: músico, escritor, periodista y fumador compulsivo de habanos. Los Modernos, en el Vermouth, o la dupla teatral que se pasea con éxito por tierras ibéricas y está deleitando a los porteños con su Breve desconcierto breve, en el Maipo. Los Cafres, el grupo de reggae que día a día se consolida cada vez más, en la Entrevista, nos prestan a su líder, Guillermo Bonetto, para que nos cuente cómo es tomarle prestada la música al Dios Selassie I para recrearla frente al Obelisco. El Bipolar del mes es Tití Fernández, el periodista deportivo que es la sana envidia de los entrenadores: se pasó más de tres décadas cerca del banco de suplentes, siempre con humor. La Tragedia de este mes es un tema libre. Peones de taxi enfadados por la suba de la bajada de banderita versus patrones felices con el ajuste de los precios, cara a cara: jaque mate. La Súper Sopa, el alimento que habría de erradicar la pobreza, está viva; hicimos una Investigación al respecto, y te contamos las novedades de este programa nutricional que a pesar del silencio está mejor encaminado que nunca. El Ejército de salvación se llevó a Billy Cafaro, el autor de Pity Pity, que vendió un millón de simples de aquel recordado hit sesentoso, considerado la prehistoria del rock en español, en la Argentina y en España. Hicimos el tour que recorre y señala los fantasmas de la vieja Buenos Aires misteriosa; como el cuco no nos extorsionó, contamos de qué se trata en Bicolor. El Héroe anónimo es Tachi Schamun, el artista detrás de La Renga y Los Gardelitos, la mano que ideó los personajes mitológicos que ostentan las mochilas y remeras de los chicos que quieren rock.
Número 11, falta poco para cumplir un año. A veces más fácil, a veces más complicado; Bipolar siempre en la calle. No es poca cosa mantener una revista gratuita autogestionada sin tener casi ningún apoyo económico. Pero ponemos mucho de nosotros para que así sea.

LOS CAFRES


Por Gabriel Pérez

Luego de demostrar que hay vida para una banda de reggae más allá del ‘bo-io-ió’, Guillermo Bonetto, voz de Los Cafres, habla sobre el presente exitoso del grupo, se queja del falso misticismo y revela que tiene ganas de editar un disco solista.


Es un domingo soleado –the sun is shining / the weather is sweet- y Guillermo Bonetto juega mansamente con su perra. Su casa conurbana está despojada de toda parafernalia rastafari. La música sincopada que sale de su equipo es lo único que da algún indicio de que el anfitrión es el líder de una banda que hace casi 20 años que toca reggae roots. Su discurso no se pierde en laberintos canábicos: en el tiempo que transcurre la charla, no hará alabanzas a ningún Dios. No predicará a favor del vegetarianismo. No hablará de Babilonia. Y sólo hará una mención elíptica a la musa inspiradora.
En un rincón descansan una computadora, un tecladito y una guitarra. En ese estudio casero Bonetto graba constantemente. “Arranco con la guitarra acústica. Escribo todo el día, pero no sólo letras, sino descargues personales, como una especie de diario íntimo. Quizás me fumo uno y empiezo a grabar. Y cuando estoy por entrar al estudio con Los Cafres, me pongo a escuchar todo lo que registro acá, porque me olvido. Grabar es lo mejor, porque uno es público también, entonces cuando escuchás el demo podés darte cuenta si quedó bien. Pueden ser balbuceos, y si me gusta y vale la pena, me pongo a trabajar sobre esa idea. Las canciones son como unas plantitas, de repente una puede crecer de golpe y ya está, o hay que regarlas todos los días y esperar el momento indicado.”
Los Cafres acaban de editar una edición limitada de lujo, Luna Park, de un devedé más un cedé, con la actuación en ese estadio. El combo es un repaso por la historia del grupo. La diferencia con su anterior álbum en directo, Vivo a lo Cafre,15 años de reggae roots en Argentina, de 2003, es que justamente incluye las canciones del disco que los llevó a jugar en las primeras ligas del rock, ¿Quién da más?
Con temas como Si el amor se cae, de constante rotación en las radios, Bonetto descubrió que a veces el público quiere más de lo que él está dispuesto a dar. “La gente se cree que sos un disco, que te puede tener en su casa a su disposición y que siempre tenés tiempo libre. Se olvida de que sos una persona. El otro día en un show grande en una discoteca estaba firmando autógrafos y llegó un momento en el que tuve que decir basta, porque me tenía que ir a mi casa, a hacer mi vida. Y hubo mucha gente que lo entendió, y el que no lo supo comprender que se vaya a la mierda, porque si no le importa lo que le estoy explicando, no me importa que se enoje. Yo fui a tocar y di todo, siempre lo hago. No me guardo nada. Sé lo que doy. Si no doy más es porque no tengo más”, dice sin divismos. No es que le moleste el éxito, de hecho está orgulloso de que Los Cafres hayan abierto un camino para que hoy bandas como Nonpalidece puedan recorrer.
Lo que sí le fastidia es cuando el componente místico del reggae se convierte en una línea divisoria entre lo verdadero y lo falso. “En la religión rastafari pasa lo mismo que en otros cultos, como el católico. Hay gente que realmente cree, por ejemplo, que hay que ser célibe y lo es, y otros hipócritas que por las noches deben hacer de las suyas. Los rastas siguen el Antiguo Testamento, un libro lleno de anécdotas que ya está en desuso. Pero bueno, hay que entender el contexto: esto surge ante la necesidad de creer en algo digno, no nos olvidemos de que toda esa gente es descendiente de esclavos. Lo mires por donde lo mires, ellos quieren volver. En Jamaica la clase dominante es la blanca y son menos del 20 por ciento. Eso explica por qué el reggae es popular en toda Latinoamérica, porque la esclavitud nos une a todos. Pero yo lo tomo como una necesidad de redimirse espiritualmente ante la adversidad. Porque imaginate: son pobres, siguen siendo esclavos, están en una isla. De hecho, en Canadá, en donde viví unos años a fines de los ochentas, la mayoría de los criminales eran jamaiquinos, un poco porque los tildaban, otro porque era verdad. Es por eso que son radicales, yo los entiendo, pero que no me vengan a joder. Si están en la Argentina, que aprendan de mí. Cuando viene un jamaiquino y me empieza a pelotudear con sus costumbres, me dice ‘usteden se besan’. Sí, nos besamos en la mejilla los hombres, ¿qué problema hay? ¿De qué tenés miedo?”

ARTE POPULAR
Los Cafres, como la gran mayoría de las bandas de rock de la Argentina, trabajan para la productora PopArt, el gigante corporativo dueño de muchos de los pocos lugares habilitados para recitales, y organizador de grandes eventos, como los festivales de fin de año. Muchas bandas y solistas independientes rechazan el poderío de PopArt y por lo bajo la asocian a cierto periodista-empresario nefasto. Bonetto, en cambio, lo toma como algo natural, propio de las reglas de juego actuales. “A mi me beneficia porque estoy con ellos. Quizás si estuviera afuera estaría puteando. Aunque de hecho estuve afuera como 20 años (risas). Nosotros firmamos con DBN y ellos se asociaron. Y funciona bien porque DBN tiene un departamento de marketing inexistente, y nosotros somos un desastre en cuanto a la organización de la difusión del grupo. Entonces, lo que es débil en DBN, es fuerte en PopArt. A la vez DBN es la mayor distribuidora de discos del país. Es un equipo. Y nosotros somos un grupo muy rebelde, imaginate que teníamos que sacar un disco este año y ni lo grabamos. Entonces se juntan tres fuerzas que tiran cada una para su lado y generan un movimiento positivo. Nosotros, la música. No me vengan a romper las bolas con ese tema. No transamos nada. DBN siempre nos pedía hits, y nosotros hacíamos lo que creíamos que eran hits. Todos los años nos puteaban, hasta que este año nos dieron la razón. ‘¡No me escuchaban, loco!’, les dije a los de la compañía. Hacemos reggae. ‘Marquetinizanos como un grupo de reggae, no me pidan bo-io-ió’. ‘Dale, cantante un bo-io-ió’, me decían ellos. ‘¡No entendés, la gente nos sigue porque no hacemos eso!’ (risas). Es la eterna lucha. En un punto es hegemónica la forma en que PopArt encara el mercado, pero a la vez es muy flexible.”
El próximo disco de estudio de la banda, con fecha probable de edición en marzo de 2007, tendrá un sonido más simple, adelanta Bonetto. “Venimos -concluye- demeando desde noviembre del año pasado. Hay de todo, roots, ragga. Estamos tratando de sacar notas que estén de más. Y se nos hace difícil, porque somos muchos músicos y nos cuesta. Cuando uno recién empieza a tocar estás en una etapa barroca, orquestás todo, pero después te das cuenta de que la canción grabada es sólo una versión. Además siempre está la posibilidad de que el tema se arruine. Pero después de tantos años tenemos la experiencia para saber cuándo decir basta. El arte está en cómo combinar los instrumentos, no hay recetas. En el estudio generalmente tenemos un par de temas que quedan afuera, pero tratamos que no porque es una pérdida de tiempo, y se le resta lugar a otras canciones. Lo mejor es ir con una selección. Los compositores de la banda elegimos los mejores temas, y la verdad es que muchos están muy buenos, honestamente.”


*****

EL DISCO SOLISTA
“Hasta ahora nunca lo llevé a cabo, pero sé que lo voy a hacer. No porque se vayan a separar Los Cafres. Es una necesidad que tengo, e inclusive me gustaría hacer otra clase de música, como boleros, bossa nova. Seguramente lo grabaría con algunos de los chicos de la banda. Por estar en un grupo y ser un compositor prolífico, hay muchas canciones que no se graban porque no van con el concepto de la banda, o porque no podés poner tantos temas propios en un disco. Entonces te dan ganas, para no joder a nadie ni consultar mucho. En un grupo tenés que congeniar y respetar los gustos de todos. Lo bueno en Los Cafres es que somos varios los compositores. Pero bueno, como en todo proyecto colectivo hay diferencias. Yo por ser uno de los fundadores de la banda, por ser el más visible, también por personalidad, hago valer mi voz. Pero soy un líder natural, porque sé escuchar y aprovechar las ideas de los demás. Y no es que no tenga canciones: algunas son muy buenas. Me gusta colaborar, mi exposición es muy grande como para querer llevármela toda (risas). También me gusta ver brillar a mis amigos.”


*****

MARLEY + 10
Los Cafres se diferencian de la mayoría de las bandas de reggae argentinas actuales porque no rinden un excesivo culto hacia la figura que llevó el sonido hacia un lugar visible. Si bien grabaron una versión de Waiting in vain en el disco doble Vivo a lo Cafre, 15 años de reggae rotos en Argentina, Guillermo Bonetto rescata –y recomienda escuchar- otros artistas del género. “Cuando se pone el foco en Bob Marley son muchos los artistas que no son valorados. Marley tiene una carrera muy importante, muy prolífica, de muy buena calidad. Y obviamente está su escena, su valor, el hecho de que sea un poco blanco, por qué no. Toda esa situación generó una figura muy importante. Pero digamos, también hay que reconocer a los Skatalites, a Toots & the Maytals, de quienes se dice que fueron los creadores de la palabra reggae. Otros que son muy importantes son los Paragons, un trío con unos temas muy raros, o los Headstones. Me interesa mucho la historia del reggae, además esta música está en constante movimiento, se retroalimenta, incluso hace unos años volvió el roots, y se llama new roots. Por eso digo que hay todo un movimiento más allá de Bob Marley, y que lamentablemente mucha gente se lo pierde.”


*****

PEQUEÑO WIKIPEDIA ILUSTRADO
Se llama roots reggae (reggae de raíces) a una variedad de reggae propiamente rastafari. Es un tipo de música espiritual, en cuyas letras predomina la alabanza del Dios o Jah. Otros temas recurrentes en las letras son la pobreza y la resistencia a la opresión del gobierno.

*****

MEX URTIZBEREA


Por Ariel Jonte

Es músico, conductor de radio y televisión; escribió un libro y, además, realiza columnas para importantes medios gráficos. Mex, el artista que hace todo y dice no saber hacer nada, salvo humor.

La primera pregunta ya había sido formulada. La cinta en el grabador corría incorporando un silencioso sonido, acompañado por una leve exhalación de humo: “Para quienes alguna vez escuchen esta grabación deben saber que si no hablé es porque estoy encendiendo un cigarro ¡Qué estúpido!”.
Primordialmente músico, naturalmente cómico y casualmente actor, Ignacio Mex Urtizberea es integrante del grupo que desatiende al refrán: El que mucho abarca, poco aprieta; y durante la última década se hizo un tiempo para todo. Televisión, radio, dos películas -Un mundo menos peor y Valentín, ambas escritas y dirigidas por Alejandro Agresti-, y la edición de su libro Crónicas masculinas son algunas de las cosas que mutaron desde su alma musical.

- Artísticamente hiciste de todo, ¿te llevás bien con cualquier rubro?
- A mí me gusta eso. Yo no sé hacer nada porque no profundicé en nada. Tampoco sé que soy. O más o menos, porque soy humorista. Tengo como sello la improvisación. Sé cómo hablar y decir las cosas, jugar con las palabras. Hay mucha gente que lo hace, como Alfredo Caseros, y eso tiene que ver con lo artístico, cuando te interesa el arte. El intérprete toca un instrumento y le da sólo a eso, pero el que toca muchos es porque quiere presentar otra cosa, pone más en juego a la imaginación.

PRIMORDIALMENTE
A fines de los cincuentas John Lennon, Paul McCartney, Ringo Starr y George Harrison dieron comienzo al fenómeno musical que rápidamente trascendió las fronteras de Liverpool y obtuvo un alcance mundial insuperable.
El Río de la Plata no estuvo exento a ese movimiento y a mediados de los sesentas desembarcaron en la Argentina los uruguayos Los Shakers, que conmocionaron a los adolescentes con covers de Los Beatles y temas propios, de símil melodía.
Para entonces, la edad de Mex no llegaba a los dos dígitos y, a raíz de las fiestas que realizaban sus hermanas mayores en su casa, sus ojos pudieron advertir algo que marcaría el camino de su vida. “Era común que vinieran conjuntos del barrio de música beat. Yo siempre me quedaba al lado del baterista, mirándolo. Casi estupefacto. De un grupo no me interesaba otra cosa, porque era el que más trabajaba. Es la independencia: cada mano y cada pierna hacen cosas diferentes, siempre respetando un tempo. Así empecé a golpear latas de pintura y a dibujar baterías por todos lados.”
Durante su adolescencia conformó bandas barriales con las que dio sus primeros pasos en la música. Alumno de batería de Lito Vitale, quien le enseñó a tocar los bombos y platillos con tan sólo 13 años, Mex se fue adentrando en el grupo Músicos Independientes Asociados (MIA). Allí tocaba el padre de su profesor, que terminó siendo su maestro de vida: “Es un juego que hay que hacerlo lo más lúdico posible porque estamos de paso y hay que divertirse”, le enseñó.

- De admirador de MIA pasaste a tocar con ellos; así fue tu primera vez en un escenario...
- Yo los iba a ver hasta cuando ensayaban, y un día me invitaron a hacer una gira por el interior. En Mendoza me preguntaron si quería hacer coros y tocar el saxo porque el saxofonista no estaba. Me quería morir. Tocamos frente a las bodegas Arizú. Cuando terminó el show me fui a tomar vino directamente de los toneles de la alegría que tenía por haber tocado con los que siempre había admirado.

Luego vinieron otras bandas. Ya no era la música beat, ni el rock sinfónico de MIA. Experimentar, de eso se trata su carrera; y con el jazz y un viaje a Francia durante la gestación de la debacle alfonsinista (Ver No tan...) volvió para tocar candombes con La sonora del Plata en el Parakultural, adonde conoció a Alfredo Caseros, y con quien inesperadamente, se introdujo en el mundo televisivo.

CASUALMENTE
La mirada fija en un punto específico como un bailarín malabarista jugando en el zamba se asocia a su voz leve y pausada, de entonación misteriosa, que hace un nuevo racconto de su infancia. La escena se repite una y otra vez en la casa que lo vio crecer. El periodista vuelve a enfermarse gravemente debido a los nervios causados por la convivencia sagaz que debía soportar en los medios, y su hijo, atormentado por el cuadro de la situación, le jura no inmiscuirse en ese mundo.
“Entrábamos a grabar a las seis de la mañana. Todos los cámaras estaban dormidos y lo peor que hay para un humorista es ver que no te dan bola”, recuerda como anécdota de su paso por el programa De la cabeza, que realizó junto a Caseros, y al cual, en un principio, entró sólo para tocar el piano.
En una sala contigua tres Martín Fierro reposan en una repisa fruto de lo que quizá fue su máxima representación en la pantalla. Antes de Medios locos, programa que compartió junto al recordado Adolfo Castelo, y de La kermex, su última invención llevada al aire, Mex no tuvo mejor idea que seleccionar a un grupo de purretes y conformar el equipo de Magazine For Fai, emitido por tres canales distintos durante el lapso de cuatro años.

- ¿Qué fue lo que provocó el final?
- El último ciclo se realizó en América y el canal tuvo un nuevo gerente de programación que, además de achicarnos el presupuesto, nos pedía un determinado número de rating para que el programa sirviera. Y como esa no era la idea del For Fai, le dije que no servía.

- ¿El rating condiciona a los programas?
- Los fenómenos existen porque los bancan, pero los productores van a lo seguro. Quizás Telefé se atreva un poco más emitiendo cortos y alguna que otra ficción. Además lo demuestra con Los Simpson.

NATURALMENTE
Si hay algo que se repite en cada uno de los laburos que realizó es la cuota de humor que despliega. Contrariamente al fanfarrón nacional que se reparte entre comediantes y pícaros integrantes de cámaras cómplices, Mex prefiere la cara opuesta, la del absurdo: “Algunos pueden creer que sos un pelotudo, pero el tipo que te entiende valora mucho más eso que al que se hace el vivo tirando a alguien al agua para que todos se rían”.

- ¿Dentro de tu estilo está todo permitido?
- No, uno se autocensura cuando siente que lo que dice le puede doler a otro. Yo no haría chistes con los desaparecidos. Tampoco con los judíos, los árabes o el Vaticano. Me puedo burlar de Saddam Hussein o Bin Laden, pero nunca de las creencias de la gente y sus cultos.

- Y si es otro el que lo hace, ¿te causa gracia?
- La revista Barcelona me parece buenísima. Tiene un humor negro siniestro. Supera lo absurdo de lo negra que es. Tiene un lugar que uno busca y lo compra, pero yo no haría eso porque no sé hacerlo y me parece muy duro.

- ¿Hay algún paralelo entre la música y el humor con el que trabajás?
- El jazz tiene relación con lo que hago. Es espontáneo. Tiene una melodía fija, después se improvisa, y luego termina y sabemos cómo cierra. Yo siempre hago las cosas así. A los pibes del For Fai los hacía improvisar. Es difícil hacerlo, potenciarlo, pero es lo que me gusta. Hay que crear, pensar y no aburguesarse.

Aquella frase que el padre de Lito Vitale le enseñó de chico se repite una y otra vez en su cabeza. La vida es un juego en el que se está de paso y hay que divertirse. Quizás en el disco que le siga a Que la bese, su última producción. Quizás en un próximo programa en la televisión o en un conjunto de situaciones volcadas en un libro. Quizás en los próximos minutos cuando se junte con Raúl Urtizberea, su padre, para otra emisión radial de Lo que el viento se llevó, justo a la hora en la que el calendario comienza a cambiar de fecha.


*****

NO TAN DISTINTOS
A mediados de los ochentas, en la Argentina, las cosas no estaban como Mex pretendía. Entonces, con el sueño de consagrarse como músico de jazz, viajó a Francia. La ilusión se desmoronó al encontrarse con la realidad que sufren los latinoamericanos sin papeles en Europa. Apenas sobrevivía pegando afiches para una empresa de turismo cuando la necesidad lo envolvió en una campaña política: “Pegué afiches para (Jean Marie) Le Pen. Tenía un cagazo bárbaro porque los franceses de descendencia marroquí y argelina se me venían encima y yo no sabía cómo explicarles que era argentino”. Tiempo después se enteró que aquella exaltación era producto de una brutal decisión para forzarlos a emigrar a los países de donde eran descendientes. Tiempo después el estallido social le explotó a Jacques Chirac.


*****

Prefiere mostrarse como un antihéroe. De ahí su preferencia por la sutileza del humor francés, las películas de Woody Allen, y hasta por el Chavo del Ocho.

*****

TITÍ FERNÁNDEZ


Por Federico Amigo

Sana envidia de cualquier DT, hace 32 años que trabaja al costado de la línea de cal y es uno de los periodistas inamovibles del campo juego. Además fue el centro de las cargadas de su amigo Marcelo Araujo y hoy, junto a su ladero Marcelo Benedetto, conduce ‘Chau Domingo’, el cómico repaso de cada fecha futbolera.

1) ¿Cuándo supiste que ibas a conducir Chau Domingo?
- Estaba en Mar del Plata de vacaciones y recibí un llamado del productor ejecutivo de Fútbol de Primera. Me dijo: Mirá, acabo de salir de una reunión con (Adrián) Suar. Aprobaron un programa bárbaro en donde va a haber fútbol y humor. Me lo contó con un entusiasmo bárbaro. Escucháme, ¿por qué me contás todo esto?, le dije. Y me contestó: Porque lo vas a conducir vos. Las oportunidades no le llegan a los tipos que pasaron los 50. La verdad que me emocioné como un boludo y me puse a llorar, porque soy un tipo muy emotivo.

2) ¿Dónde nace la idea?
- Estábamos haciendo la Copa América por Fox, entrevistaba a (Javier) Saviola y un policía me corrió. Yo lo corrí a él y él a mí. En un momento le dije: No me empujes más. Niembro me dijo: No te enojes que te van a meter preso. Y le contesté: Está bien, pero no me gusta que me empujen. Al día siguiente estos turros armaron una joda. Arreglaron con la policía, sin que yo supiera, que cuando estuviera haciendo un informe ellos llegarían en una camioneta y preguntarían: ¿Quién es Miguel Fernández? Así que vos empujás policías. Salió bárbaro. Ahí empezaron a armar más jodas.

3) ¿Nunca te cansaste del periodismo deportivo?
- Me gusta lo que hago y tengo que trabajar. No soy un tipo que hizo una fortuna. Algunos piensan que el que trabaja en la tele está lleno de guita. ¡Mentira! Hay sólo 6 o 7 que se salvan. Yo gano un poquito más de lo que percibe la media. No me puedo quejar de nada, lo mío es un milagro. Siempre digo que algo bien debo hacer porque soy el antitodo: gordo, viejo, tengo una voz de mierda, pelo blanco, no tengo ojos azules.

4) ¿Por qué siempre campo de juego?
- Cuando volví del Mundial 90 trabajaba con Víctor Hugo (Morales). Le dije que no quería hacer más vestuario y me dijo que estaba bien, que iba a comentar el tercer partido. Pero de hacer River-Boca, Independiente–Racing pase a, con el respeto que se merecen los demás equipos, Platense–Banfield.

5) ¿Te acordás del debut?
- Sí, en televisión fue en 1983, en un Independiente–Estudiantes cuando el Pincha salió campeón. Fue un día frío. Relataba Marcelo Araujo y comentaba Adrián Paenza. Le iba a hacer una nota a Eduardo Manera, técnico de Estudiantes. Entonces, cuando quise preguntarle, una turba de gente se metió a la cancha, me arrancaron el micrófono, auriculares, todo. Me quedé con mi ropa y sin elementos para trabajar.

6) ¿Te imaginás separado de Marcelo Benedetto?
- A veces hacemos distintos partidos, pero como dupla funcionamos muy bien. Jugamos de memoria sin vernos.

7) Siempre tratan de meterle una cuota de humor a la transmisión.
- Tenemos la suerte de formar equipos en los que trabajamos personajes: Marcelo Araujo era el malo y yo el bueno. Por la calle, la gente me decía: ¿Cuándo lo vas a mandar al carajo? No había manera de explicarles que era mi amigo, que nos íbamos de vacaciones juntos. Él era el villano de la película. Querían que yo lo cagara a trompadas. De hecho, hoy, a dos años de su partida, me dicen: Qué suerte que se fue ese hijo de puta. Pobre Marcelo.

8) ¿Cuál fue el lugar más atípico al que te tocó viajar?
- Japón por lo pintoresco, por la cultura. Es un país extraordinario. Estuve dos veces: en 1986 y en 2003. Te sorprende la forma de ser de los tipos, el respeto por los demás. Por ejemplo en Tokio, para andar en auto por una calle, a veces, necesitás 20 minutos, pero no escuchás ni una sola bocina.

9) ¿Cuántos mundiales cubriste?
- Siete, pero los veo desde otra óptica. En la Argentina lo ven mejor que yo, porque mientras se juegan los partidos estoy generando otras notas. Yo fui un boludo porque nunca anoté cosas. Tengo historias como para haber escrito un par de libros.

10) ¿Sobre qué tratarían?
- Vestuarios, dirigentes, viajes.

11) ¿Qué contarías?
- Ves a los dirigentes que te dicen que van al club por amor y después te das cuenta de que entraron pobres y se van llenos de guita.

12) Por ejemplo...
- Cuando River jugó la Libertadores en el 86, un tipo que hoy es millonario le pedía cigarrillos a mi mujer porque no tenía para fumar.

13) ¿Y qué sentís?
- Indignación, no me enamoro nunca más de ningún dirigente.

14) ¿Por qué los periodistas deportivos no confiesan el club por el cual simpatizan?
- Era de un club, pero fui perdiendo la pasión. De pibe odiaba a River. En el 80 empecé a cubrirlo. En el 86 vino el Tapón Gordillo y me dijo: Che, Tití si ganamos este partido de la Libertadores le puedo comprar el juego de dormitorio a mi vieja. Entonces, a la noche hice fuerza para que ganara River así Gordillo le compraba los muebles a la vieja.

15) ¿Sos un jugador frustrado?
- Sí, me hubiese encantado jugar en Primera. Mis amigos sostienen que era muy bueno. Llegué a jugar en la Tercera de San Telmo, pero quería seguir estudiando y además había que ayudar en casa.

16) ¿Qué otras cosas hiciste?
- De todo menos afanar. Fui un tipo atrevido, que nunca tuvo miedo ni vergüenza de nada. Hace 45 años que laburo. El primero fue en una farmacia, como repartidor de remedios.

17) ¿En una época vendiste ceniceros?
- Tuve con mi hermano una pequeña empresa: compramos un par de pulidoras, fuimos a una fundición a buscar ceniceros, apliques de bronce. Después los pulíamos y vendíamos. Vivimos unos cuantos años con eso. También tuve una fábrica de cuadros.

18) Además incursionaste en el cine...
- Sí, con El niño que quiso engañar a Dios. Tenía 11, tocaba la guitarra y cantaba. Una señora del edificio tenía un sobrino productor de cine. Entonces, una vez vinieron a comer a casa y él me dijo: Un día vas a actuar en una película. Yo pensé: Este me está jodiendo.

19) En los medios, ¿empezaste en el ascenso?
- Sí, me acuerdo que íbamos a la cancha de Colegiales en Munro. En el palco no había teléfono, entonces hacíamos posta con el de Crónica. Teníamos que ir a dos cuadras a una fiambrería para pasar la información por teléfono.

20) Hoy es impensado...
- Son las cosas lindas que tiene el laburo. A veces se creen que uno nació frente a una cámara de televisión con una corbata puesta. ¡Sabés que mentira es esa!

21) ¿Qué le agradecés al fútbol?
- Todo. A mi actual esposa, soy divorciado, la conocí en una cancha.

22) ¿Cómo fue eso?
- En junio del 83 fui a cubrir un partido al Monumental. Mi mujer era socia de River, me saludó y me dijo: Te vi el otro día. Todo muy agradable. Fuimos a tomar un café y terminé enamorándome.

BILLY CAFARO


Por Gabriel Pérez


Vendió un millón de discos. Fue el ‘ídolo de las juventudes de América’. En un ranchito y luego en un barco, escribió relatos oscuros. Su actual pareja lo rescató de esos años depresivos. Hoy está de vuelta con un álbum homenaje a Virgilio y Homero Expósito, sus primos.


Aníbal Troilo llega al club de barrio. Hay tres cuadras de cola. Pichuco ríe. La alegría dura poco. “Vienen a ver a Billy Cafaro”, le susurra alguien. La histeria se repite en radio El Mundo. Colegialas en la puerta, griteríos, desmayos. Todo por un flaquito de barbita candado que roba suspiros púberes cantando Pity Pity. Un millón de copias vendidas. Clink, caja. Luego Personalidad, otro éxito. Canciones casi infantiles, si no se las sitúa en época. Pity Pity dime que sí / regálame tu sonrisa / no me trates así. Era 1957, la prehistoria. Dos años después edita Kriminal Tango. Y se pudre todo: los tangueros van a sus recitales a pelearse con sus seguidores. “Kriminal Tango era un tango alemán, nada más. Pero la gente creyó que yo estaba asesinando al tango. En Defensores de Santos Lugares, por ejemplo, juntaban a Julio Sosa y a mí en el mismo lugar. Y los tangueros rompían los vasos contra las mesas y me los tiraban. Yo me tapaba con los platos de la batería. Entraba al club y no sabía si salía.”
El éxito lo llevó de gira por Latinoamérica. En fotos con olor a ayer se lo ve en un estudio televisivo de Venezuela, cantando en un auto, rodeado de chicas. En otra instantánea está teatralizando la letra de vaya a saber qué canción frente a una cámara de televisión con forma de caja de manzana. “Esto fue en España”, señala. Allá también está considerado como uno de los precursores del rock en español. Cuando volvió a Buenos Aires, la escena musical se había dado vuelta como un cubilete. “Soy de familia pobre y pensé que nunca se iba a terminar el dinero. Cuando volví, vendí todo y me fui a Europa. Regresé cuando me la gasté toda.” Es en ese instante cuando Billy Cafaro pasa de ser un ídolo de las juventudes de América, a ser un personaje salido de una novela de Eduardo Perrone.

BLACKBIRD
“Fui a enterrarme a Lima, una ciudad que queda pasando Zárate. Esto fue hace 12 años. Me quise dejar estar, suicidarme. Estaba en un ranchito, sin dinero, no tenía para comer hasta que un vecino que tenía una huerta me empezó a dar comida. Ahí me di cuenta de que no estaba todo perdido. Y empecé a escribir.” Cafaro, maduro y derrotado, no compuso canciones ligeras para niñas inocentes en su exilio comercial. Sus escritos –“tengo más de 150”- son desgarradores, oscuros, hablan de una realidad no apta para la tele de la tarde. Que venga a buscarme ese ejército de imbéciles. Van a encontrar un campo minado. Brazos, cabezas, todo va a volar. El millón de discos era un recuerdo amargo, compañero de las noches de insomnio. Era un Quijote en bicicleta que recorría los barrios filtrando lo cotidiano con un lente agridulce. Tomando mate cocido en latita de conservas, que el sistema, en su último eslabón, desecha. Nadie se acordaba de él: “El éxito es un conglomerado de estupideces. Yo quisiera haber sido un cantante oscuro de boleros y trabajar en los bolichitos. El Pity Pity me elevó a un nivel tan grande que los productores me decían ‘quedate tranquilo, que después del cuarto long play vas a hacer lo que quieras’. Pasaron 40 años para que pueda grabar un disco de boleros”. Y llegó Pochi.

FAN, EL DÍA QUE TE CONOCÍ
¿Vos te creés que ese tipo te va a dar bola con la fama que tiene? Nena cuando aterrices vas a dejar un agujero en el piso. Los consejos maternales no la apichonaban. Tenía 13 años. Y para ir a radio El Mundo tenía que llorar toda una semana. Cuando lo escuchaba se estremecía por dentro. Aún hoy lo hace. Su mantra era: Me voy a casar con Billy Cafaro. Incluso tuvo la oportunidad de abrazarlo a la salida de la radio. Pero se negó a ser una más del enjambre. “Le escribía poemas, hasta que el director de la radio me llamó y me pidió que no lo hiciera más, que el Señor Cafaro estaba muy ocupado, que siguiera con mi vida. Hasta los 13 me dejaban porque pensaban que eran cosas de nenas. Pero a los 14, 15, ya me decían ‘nena, ¿cuándo te vas a sacar a ese tipo de la cabeza?’. Me tiraron la carpeta con fotos de Billy Cafaro. Regalaron un loro que cantaba sus canciones, que luego murió de tristeza. Cuando conocí a quien fue después mi marido yo no quería saber nada. Estoy enamorada de Billy Cafaro, le decía. Lo estoy esperando a él. ‘Bueno, podemos esperarlo juntos, cuando él aparezca me voy’, me respondió. Salimos dos años, uno sin besarnos porque el primer beso tenía que ser para Cafaro. Después tuvimos ocho hijos (risas). ¡Es que tardó 45 años en llegar!”, recuerda Pochi.
Cuando salió el ansiado disco de boleros, Dos almas, su mamá la llamó y le avisó que Cafaro estaba en la televisión. Pochi llamó a todos lados hasta que dio con el número del celular indicado. ¿Toda la vida esperando y ahora no te animás a llamarlo?, le preguntó su marido. “Estoy enamorada de vos”, fue lo primero que le dijo Pochi a un desconcertado Billy. Estuvieron hablando por teléfono un año. Billy había dejado su ranchito de Lima, pero no la bohemia, que lo llevó a pasar los días en un barco en el Tigre. “Cuando me puse en pareja con Pochi cambia todo. Salgo de la depresión y empiezo a demostrar que no estoy muerto. Me acuerdo que fui a Ushuaia, donde vivía ella, y le pedí la mano a su padre. ‘Ella siempre te quiso, cuidala’, me dijo. Ahora estamos escribiendo un libro con nuestra historia.” Entre otros planes que tienen está el de filmar un documental sobre la vida de Cafaro. Ya se están registrando algunas escenas, pero aún no hay fecha cierta de edición.
“Soy el principio del rock nacional. Nadie cantaba así en Latinoamérica. En el Club del Clan tuvieron que juntarse 18 tipos para tener un éxito. Se formó para hacerme pelota a mí. Por aquellos días un productor me llamó y me ofreció un millón de pesos para que me cambiara de sello discográfico, y se hacía cargo del juicio con CBS Columbia, la compañía a la que pertenecía. ¿Sabés lo que era en esa época un millón de pesos? Podría haber sido Palito Ortega.” Pero dijo que no, y aunque a veces se lo reproche, sabe que fue la decisión correcta. Un alma sensible como la de Billy no encaja en ciertos trajes estatales ni despilfarra lágrimas de cocodrilo.



*****

CIRCA 1957
“Vender discos nunca fue el negocio del artista. Te servía para hacerte un nombre y salir a tocar por los clubes. Cuando vendí 950.000 copias de Pity Pity, hacía seis, siete funciones por día todos los fines de semana. Me acompañaban 15 músicos en el escenario, entre los que se encontraban los hermanos Expósito y el Gato Barbieri. Mi show era único, tenía luces negras, era muy avanzado para la época. A veces eran las cinco de la mañana y había dos mil personas esperando. Tocábamos con equipos valvulares, que después de media hora de show calentaban una barbaridad. Recuerdo que salíamos de gira con seis estancieras y mi auto. No tenía tiempo para aburrirme de la fama. Me creía Dios, no podía caminar por la avenida Corrientes. A todos los lugares adonde iba la gente se ponía loca.”

*****

CIRCA 2006
“Es un tributo a Homero y Virgilio Expósito. Pasé toda mi adolescencia con ellos. Siempre les quise hacer un homenaje y nunca se daba. Porque yo era el Pity Pity, el Personalidad, el Marcianita y el Bésame Petita.” Billy Cafaro se refiere a su nuevo disco, Con un tango en el bolsillo, recientemente editado. En él hace un repaso por las canciones más reconocidas de los Expósito, como Naranjo en flor, Maquillaje y Calle Corrientes. El sonido del álbum, sencillo y sin grandes orquestaciones, permite que en primer plano se luzca la impecable voz de Cafaro, más grave que en sus años dorados. “Tardé tres años en grabarlo, hice todo a pulmón junto con Pochi, me costó mucho, como todo lo sensible. Ahora estoy buscando un lugar donde presentarlo, pero está difícil”, reconoce.

*****

CIRCUITO "BUENOS AIRES MISTERIOSA"


Por Milena Marcovecchio

Cuando la noche cae, fantasmas y espíritus recorren la ciudad; mientras, un grupo de personas con curiosidad por los mitos y leyendas como única arma, se suben a un colectivo y salen a su encuentro. Turismo para pocos a pasitos del obelisco.

Viernes 21 horas. Un micro con 42 pasajeros sale desde la avenida Belgrano al 1700 con rumbo macabro.
Adentro, la música siniestra será la primera compañía; luego una mujer con blusa, pollera y guantes negros les dará la bienvenida. Las luces se apagan, el colectivo inicia su marcha y ella, parada en el pasillo frente a todos, toma un micrófono y con voz susurrante dice: “La Ciudad de Buenos Aires tiene un corazón oscuro, algunas partes de esta ciudad están regadas con la sangre de crímenes horrendos, esta ciudad que ustedes transitan día a día tiene historias de fantasmas, de seres malditos por oscuras palabras dichas tiempo atrás. En algunos sectores, Buenos Aires, se tiñe con historias negras. Hay recuerdos de hombres y mujeres apasionados, hay campanarios que suenan solos y miles de cosas por descubrir...”. De esta manera Alejandra Parets comienza la narración de historias de terror, miedo, fantasmas, crímenes reales y de ficción que integran el circuito turístico, Buenos Aires misteriosa.

TURISMO MORBOSO
Algunas personas se recuestan sobre los asientos y cerrando los ojos escuchan cada uno de los hechos que durante dos horas y media se cuentan en esta salida nocturna, que se hace todos los viernes y sábados.
La primera parada se produce en la calle México 1177, los pasajeros se reincorporan en sus asientos e invitados por la narradora miran hacia el lado derecho en donde se encuentra la casa de María de las Mercedes Bernardina Boya Aponte de Murano, más conocida como Yiya Murano, la envenenadora de Monserrat. Mientras afuera la temperatura acusa unos cálidos 19 grados, adentro el clima se hace eco del momento, y entre el sarcasmo, la tenebrosidad y la oscuridad, el aire acondicionado ayuda al temblequeo.
Monserrat, Parque Patricios, San Cristóbal, Recoleta, Retiro, San Nicolás, Barracas, son algunos de los barrios porteños que ocultan tras las bambalinas de la noche: asesinatos horrendos, crímenes pasionales, muertes por poder, ataúdes corridos de lugar y fantasmas que no se resignan a quedar en el olvido. Pero, ¿qué lleva a que personas de diferentes edades se fascinen por escuchar, en algunos casos hasta dos veces, esta clase de cuentos? “Yo ya conocía bastante las historias, vine a acompañar a unos amigos, está bueno. Me gusta todo este tipo de cuentos, historias y leyendas. Si son verdad o no, no sé, pero me gustan. Después cuando vuelvo a casa recuerdo las historias”, dice Rosanna, pasajera del tour.

ENTRE MITOS, LEYENDAS Y HECHOS REALES
Las historias se encadenan una tras otra porque, según explica Parets, “es necesario para que no haya baches entre ellas, por más que algo sea una leyenda urbana, no se puede contar cualquier cosa”.
Mientras tanto, el micro continúa su marcha dejando atrás algunos casos como: las masas dulces con cianuro de Yiya Murano; la esquina de Pasco y Garay en donde antiguamente se encontraba el restaurante Yamil -hoy un lavadero de autos- en donde Emilia Basil hizo de su amante relleno para empanadas y otras recetas gourmet; el playón de maniobras del ferrocarril Belgrano Sur, en Parque Patricios, lugar que a pesar de los años transcurridos desde las andanzas de Cayetano Santos Godino, alias: El petiso orejudo, no pierde su aspecto siniestro y desolador; la iglesia de Santa Felicita, en honor a Felicita Guerrero de Alzaga que murió asesinada a los 24 años por un enamorado no correspondido, único lugar en donde los pasajeros pueden descender para hacer caso a la leyenda que cuenta que toda persona que busque un amor o quiera mantener el que tiene debe tocar los barrotes que se encuentran rodeando la iglesia. Así, hombres y mujeres, intentando disimular, pasan sus manos tímidamente, no vaya a ser cosa que por no hacerlo vistan santos para toda la vida.
Nuevamente instalados en sus asientos continúa el recorrido, la noche comienza a hacerse más profunda y los relatos más intensos, algunos se lamentan no haber traído cámaras fotográficas, quizá para regodearse en sus casas con imágenes oscuras de lugares lúgubres.
Doce son en total los relatos, entre los que se encuentran también: Jorge Burgos, el descuartizador de Barracas, vecino y amigo de la infancia de Yiya Murano, dato siniestro si lo hay. Juan Osorio, el primer fantasma oficial. El fantasma excitado de San Telmo, un cuento escrito por Eduardo Gudiño Kieffer, que rompe un poco el clima de terror y cuenta la historia de un hombre maldecido que fue sentenciado a vagar por la ciudad con el pene erecto. Por un instante las risas y cuchicheos se apoderan del micro. “Si alguien lo ve deambulando por la noche de San Telmo en ese estado tan penoso, avise, no es fácil encontrar un fantasma tan bien dispuesto y para toda la eternidad”, anuncia en tono sensual la narradora.

DESTINO FINAL
Luego de recibir unas bombas rellenas de crema pastelera, al mejor estilo Yiya Murano, que algunos dudaron por momentos en aceptar, el viaje llega a su fin.
Para Alejandro Garay y su novia María, la experiencia estuvo buena: “Es la primera vez que venimos, siempre nos gustaron este tipo de cosas de fantasmas y cuentos, el detalle de que Yiya con el del Serrucho eran vecinos de chicos me llamó la atención y medio que me hizo ruido en la nunca. Esa coincidencia, que dos asesinos vivieran en la misma cuadra, es muy loca”, dice Alejandro.
El colectivo toma la avenida Pueyrredón luego de pasar por el cementerio de la Recoleta donde está enterrada Rufina Cambaceres, la joven que murió dos veces, y comienza el retorno al punto de partida. Algunos pasajeros, invitados por la coordinadora del tour, optan por bajarse antes. Descienden, como si lo hicieran de un colectivo fantasma; afuera nadie repara en ellos, se pierden entre la gente, llevando consigo muertes misteriosas y asesinatos a sangre fría.


*****

Juan de Osorio, un lugarteniente de Pedro de Mendoza, fue el primer fantasma oficial. Según cuenta la leyenda, todavía transita por la noche porteña.

*****

LOS MODERNOS


Por Graciana Castelli

El dúo teatral llegó a Buenos Aires luego de una exitosa recorrida por España, y por estos días presenta, en el Maipo, su ‘Breve desconcierto breve’ ante el público porteño. Dos actores que se suben a las tablas y, con refinado humor, le declaran la guerra a la palabra.

Coquetos. Dos hombres vestidos -de actores- con faldas y suecos Gucci, brillantes anillos y sacos retro se paran sobre el escenario. Serios, y junto a un atril como único compañero, miran al público. Un minuto de silencio y el hielo se rompe. Aparece el verbo, la palabra, que se presenta y se desarma. Lo nominal como punto de partida, lo absurdo como generador de sentido. Humor, ironía, síntesis. El público se ríe. ¿De qué se ríe? ¿De la infidelidad?, ¿del amor?, ¿de Dios?
Pedro Paiva, uruguayo, y Alejandro Orlando, argentino oriundo de Córdoba, son Los Modernos. Desde junio de este año presentan su Breve desconcierto breve en el teatro Maipo, luego de una larga y exitosa estadía en España. “El Breve desconcierto original se estrena en un bar de Córdoba en abril de 2002, y nosotros tuvimos un camino inverso al teatral porque había caído el Gobierno de De la Rúa, y existía una profunda crisis socioeconómica –recuerda Alejandro-. Entonces empezamos a laburar en los bares, pubs y restaurantes, algo que Pedro ya venía haciendo con su monólogo. O sea, conocíamos un poco eso de que se podía, por lo pronto, mostrar el trabajo. Y por eso hablo de un recorrido inverso, porque empezamos pasando la gorra por 10 meses hasta que después nos fuimos a hacer temporada a Carlos Paz.”
El espectáculo fue muy bien recibido por la crítica en Córdoba –hoy son un suceso y cada vez que se presentan agotan las funciones-, y casi un año después al dúo le llegó la oportunidad de presentarse en España. La propuesta era por 3 meses, pero se quedaron 3 años (Ver Cruzando...). “Para Córdoba fue un impacto como hecho estético novedoso, y lo fue también para España”, destaca Pedro.

SER MODERNO ES ESTAR PASADO DE MODA
Verborrágicos al extremo, Los Modernos funcionan con una simultaneidad intachable. Pero es difícil definir de qué hablan, porque la sorpresa de sus textos pasa por la forma más que por el contenido: “El texto tiene una lectura nueva de los hechos, de la realidad. Los temas no se inventan, son universales, lo que sí recreamos es la lectura que hacemos de esos temas. El nombre nuestro es una anécdota que sugiere Alejandro, habíamos pensado mil quinientos, pero este entraba en el contexto de lo que queríamos; porque en tiempos posmodernos, ser modernos era estar pasados de moda”, explica Pedro, y le pasa la posta a su compañero: “Te cuento la imagen de esto porque pinta de alguna manera lo de ser moderno es estar pasado de moda. Íbamos caminando y vimos una lavandería industrial que está muy cerca de mi casa, que se llamaba La Moderna. El nombre estaba pintado en una pared muy vieja, rota y ajada en donde tenías que imaginarte lo que decía… pero esa lavandería en algún momento fue moderna, el tiempo le había pasado y seguía siendo La Moderna”.
Lo que parece anecdótico, de repente, en el Breve desconcierto... toma sentido. Se podría resumir así: La Modernidad nace como un discurso crítico de las viejas representaciones del mundo. Entonces el hombre tironea del cordón umbilical que lo ata a Dios y aparece esa razón ilustrada que todo lo atraviesa. El motor moderno será la crítica, y así quedará planteada: como perpetua crítica a la crítica y al conocimiento dado, cuya fortaleza será la imposibilidad de considerarla finalizada, porque toda crítica que la cuestione será Modernidad por excelencia. El dúo no es ajeno a esta dinámica, y así aborda su espectáculo: sus textos tratan temas universales, pero a través de un ejercicio crítico-semántico redefinen lo dicho.

HUMOR IRÓNICO
Ahora bien, ¿cómo ser moderno y no morir en tiempos posmodernos? En una entrevista reciente a Umberto Eco, le consultaron sobre el uso que hacía del término posmoderno en las apostillas de su novela El nombre de la rosa. Para sintetizar, el escritor sugirió acercarse a la Segunda Intempestiva en donde Nietzsche sostiene que estamos tan cargados de historia que moriríamos a menos que la releamos irónicamente.
Y por ahí pasa la cuestión, lo novedoso de este dúo es el código –propio- con el que se comunican con el público: luego de una presentación enciclopédica del tema, la palabra entra en escena para cuestionarse a sí misma hasta convertirse en una paradoja. Rimas, piruetas sintácticas, sufijos que quieren ser prefijos, vocales que desaparecen, significantes que alteran significados –puestos en escena con una sincronicidad y capacidad de síntesis admirable-, terminan por desmitificar una lectura original, que hasta el momento parecía incuestionable. La palabra –“la pala que labra”- altera el orden establecido, genera sentido y contrasentido, se sube a un tren de ironía que la lleva hasta lo absurdo, en cuyo sinsentido queda al descubierto el nuevo sentido. Así son Los Modernos, no cuentan nuevas historias, las recrean. Y lo humorístico predispone: “A nosotros nos permite decir cosas que, de no hacerlo a través del humor, serían académicas y cursis –explica Pedro-. Hablar de Dios para nosotros resultaría tedioso sino fuera a través de un humor que implica mucha ironía”. Pero el verbo, inevitablemente, se hace carne: “Lo que también hay es un trabajo súper delicado del actor en donde todo lo que no está dicho se insinúa desde la interpretación. Hay cosas jodidas, por ejemplo nosotros hacíamos un texto que se llama La era pos cristiana, muy complicado, pero que desde la interpretación le buscamos unos yeites muy interesantes, y la gente se reía un montón. Vos preguntame de qué, todavía no lo sabemos… son resortes que se mueven para que eso funcione de esa manera. Y pasa con un montón de textos que como actores forzamos para que entren con más liviandad”, completa Alejandro.
Humor irónico, que forma y deforma sonrisas en un público, que se descubre pasando mucho más que un buen rato ante un escenario con dos masculinos vestidos de falda y un atril –“sentimos que realmente la escenografía era tener un espacio despojado”, dice Pedro-.
Hubo un hombre que vivió el ocaso del ajetreado siglo XIX –algunos lo llamaban loco, su hobby era derribar ídolos con pies de barro- que dijo: La boca puede mentir, pero la mueca que se hace en ese momento revela, sin embargo, la verdad. A veces románticos, otras tantas ilustrados, Los Modernos develan así los misterios semánticos del lenguaje.


CRUZANDO EL CHARCO
Luego de un año de presentaciones en Barcelona, España, el Instituto Catalán de Cooperación Iberoamericano convocó a Los Modernos para dar una conferencia. El motivo de la invitación: fueron el único elenco latinoamericano en haber estado un año en cartel. Pero la sorpresa no acabó ahí: finalmente se quedaron por 3 años. Recorrieron toda España: “Inclusive las Islas Canarias –explica Pedro-. También hicimos cosas extrañas para nuestro propósito como ir a Suecia y a Francia”. Y si bien a nivel local han recorrido algunas provincias en el marco del Festival del Mercosur, la idea es establecerse un tiempo en Capital para abrir otras puertas: “Ahora queremos instalarnos en Buenos Aires para darnos a conocer por toda la Argentina –agrega Pedro-. Si bien somos muy conocidos en Córdoba, prácticamente somos desconocidos en el resto del país. Tampoco hemos ido a otros lugares de América del Sur; un próximo paso sería Uruguay y Chile”.


*****

Los Modernos recibieron en España el premio a la mejor obra 2004, y fueron elegidos como revelación teatral de la temporada en Barcelona. También fueron premiados en el X Festival Internacional de Humor de Madrid.

*****

Desde mediados de septiembre, Los Modernos se presentarán en la Sala Mayor del Teatro Maipo, en horario central.

*****

TACHI SCHAMUN


Por Malena Higashi

Hace más de 10 años que se dedica a hacer las telas que acompañan la escenografía de La Renga, además de haber realizado varios dibujos para el arte de tapa e interior de la banda de la que fue primero fan y después colaborador.


Fue un poco de todo: suerte, convicción y algo que siempre ayuda que es estar en el lugar indicado en el momento justo. Maximiliano Tachi Schamun era un fanático más de La Renga y tenía ganas de colaborar con la banda dibujando. Era su época adolescente, en la que seguía a sus bandas preferidas. Entre tema y tema se cruzó con Víctor Polero, el chico que protagonizaba los videos de la banda oriunda de Mataderos, y le dejó su teléfono pensando que no lo iban a llamar. “En el momento en que me acerqué la banda se empezaba a consolidar. Ya había hecho su primer Obras, que para una banda es un montón. Para mí era imposible que me dieran bola”, reconoce Tachi. Hoy tiene 28 años y hace más de una década que trabaja con los Detonadores de sueños.

EL DISCO DE LA REMERA L
El trabajo de Tachi quedó inmortalizado en la tapa de un cedé del 2000, La esquina del infinito. Una tapa oscura con una daga que tiene un león y un fondo de constelaciones. También hizo para ese cedé dibujos para canciones como El cielo del desengaño y En el baldío, que muestran un desolador ángel llorando con los brazos y las alas caídas. Toda una imagen para una canción que habla sobre un ángel moribundo y toda la soledad que puede llegar a evocar semejante episodio.
Escaleras interminables, mandalas con ojos, una ciudad en ruinas y estrellas son algunos de los elementos que conforman el universo gráfico de La Renga. Una estética en la que predominan la noche y la oscuridad. Es la imagen que fue creando Tachi junto con otros compañeros de trabajo. Él explica que no es un estilo, simplemente hacen lo que les gusta dibujar. La estética se fue encaminando sin querer, es decir, sin una intención marcada, por los gustos personales de los integrantes del grupo. “Es muy difícil que enganches la onda de la banda y sepas lo que ellos quieren si no te gustan. La tapa de un disco te entra por los ojos y si dibujás algo que les juega en contra, los discos no los compra nadie.” De todos modos también lo llaman de bandas que ni conocía, por ejemplo, Jóvenes Pordioseros. También trabajó con los escenógrafos de Callejeros y de Los Piojos, y actualmente hace las telas de los shows de Gardelitos. Una tela puede medir desde 3 metros por 6, pero hasta llegan a hacer dibujos sobre telas de 22 por 12. Son de 3 a 4 días de trabajo en grupo; se parte de un dibujo pequeño y se traslada a la tela con una cuadrícula.
Tachi tiene el taller en su barrio, Mataderos. Es un viejo club en banca rota y casi abandonado en donde él usa una cancha de paddle para desplegar las telas blancas que terminan siendo la escenografía de recitales multitudinarios. “No laburamos más con pincel, lo dejamos hace años. Usamos compresores, sopletes, aerógrafos”, comenta sobre los materiales.
La Renga actualmente está grabando un disco. Todavía no se conoce la fecha de salida, pero Tachi ya sabe que va a colaborar con la parte gráfica: “A veces voy a la sala y escucho temas, a veces ellos me dicen qué les gustaría que haya. Una banda grande tiene estética que mantener y después de tantos años yo ya sé qué dibujar y qué no. Dentro de cada banda hay un código”.

EL OTRO COSTADO DEL ROCK
Este trabajo no lo hace millonario pero aún así Tachi tiene libertad para trabajar y la aprovecha. Probablemente no sería millonario pero hay un tema que lo perjudica, que es la venta de productos registrados. Sus dibujos están registrados, pero él no cobra nada de la enorme cantidad de remeras y mochilas que se hacen a partir de ellos. “Si se sube un pibe al colectivo y lleva una remera con un dibujo tuyo te pone contento, pero si ves 2 mil pibes con remeras tuyas y no ves un mango, y estás peleando el peso todos los días, decís: ‘Acá alguien se esta llevando plata a costa mía’, y eso te da bronca. Más allá del dibujo, el arte, lo que sea, hay alguien que esta lucrando conmigo y con miles de bandas. Es injusto, no cobré un mango y me la pasé laburando”, reniega.
Se trata más que nada de monopolios como el de Locuras, uno de los principales locales de venta de merchandising: “Ellos se manejan de una manera pirata. Yo prefiero no pensar para no amargarme. Siempre existieron locales de barrio que hacían merchandising, me parecía que estaba bueno generar laburo para un local chico, el tema es cuando se trata de un monopolio de un tipo que tiene 40 locales en todo el país, que mueve millones de prendas y de guita; ahí ya no te cae bien”.
A pesar de todo él sigue dibujando no porque tenga un beneficio económico sino por la satisfacción de hacerlo. “La primera vez que ves un dibujo tuyo te choca, es fuerte porque no lo podés creer. Llegás al estadio, lo ves colgado y se te pone la piel de gallina. Después te vas acostumbrando y no le das bola. Lo mismo pasa con los dibujos de los discos, te fijás cómo quedó el dibujo, la impresión, y te olvidas de la importancia de que tu propio trabajo está en un disco y lo puede tener cualquiera en la casa; y que eso es la esencia de todo.”

*****

A la hora de hacer un dibujo para un tema, ‘Tachi’ primero lee la letra y ve qué le sugiere.

*****

SUPERSOPA


Por Matías Castañeda


Quién no recuerda este alimento que habría de exiliar al hambre allá por la crisis de 2001. Bipolar se preguntó qué era de la vida de la Súper Sopa, que tanto espacio ocupó en los medios. Y trajo buenas noticias: la planta de esta casa académica de Bernal produce 3,5 millones de raciones anuales y alimenta, en 179 comedores, a unas 13.500 personas por día. Además diversificó su producción con novedades como el guiso y el locro a precios irrisorios.

Es vergonzoso que un país como la Argentina, que produce alimentos para 330 millones de personas, tenga un 30 por ciento de sus ciudadanos con necesidades alimenticias insatisfechas. Esa frase en diciembre de 2001 pasó, de ser esgrimida por un par de analistas lúcidos, con habilidad para cruzar guarismos macro, a ser repetida con tono engolado por la señora que barría en la esquina. Quién no recuerda las asambleas, la amistad clase media-piqueteros, los programas periodísticos en la televisión abierta. Barbarita, con sus llantos de mucha hambre, se convirtió en la personificación de la tragedia de la desnutrición: el significante mortal de una crisis de representatividad y desesperanza.
También en esos días nació una superhéroe gastronómica creada por un grupo de ingenieros en alimentos de la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ): la Súper Sopa. Este alimento revolucionario, decían, ayudaría a combatir la desnutrición. Era sano, sin conservantes, de composición balanceada y con un costo bajísimo. Pero, pasado un lustro, ¿qué es de la vida de la Súper Sopa?

RETURNS
No sólo el proyecto alimenticio sigue en pie en la UNQ a pesar de la casi nula difusión: además han fortalecido y diversificado su producción en otros alimentos, siempre bajo la consigna de productos nutritivos y de costos irrisorios. Las nuevas vedettes son la sopa de zapallo, la de vegetales, el guiso y el autóctono locro, cuyas raciones fluctúan entre los 17 y los 25 centavos. Actualmente, la planta que la casa de estudios tiene en Bernal produce cerca de 3.500.000 raciones de alimento, que se distribuyen -a partir de padrinazgos- en 179 comedores de todo el país. La producción mensual de latas oscila entre las 2.500 y las 3.000.
Nelson Lauman es representante del Programa Nutricional Súper Sopa, tal su nombre académico, y cuenta que “la función de la planta es netamente académica, y en cuanto a lo que se produce, asistencial”. Más allá de lo que se brinda en materia de ayuda revela: “El 100 por ciento de los pasantes de Ingeniería en Alimentos que trabajaron en la planta están desempeñándose en empresas. En cuanto leen en los currículums que trabajaron la cadena de producción del programa, automáticamente toman a los alumnos”.
Para quienes quieran ejercer el padrinazgo de un comedor comprando latas de los productos está en funcionamiento un aceitado sistema bancario para facilitar la ayuda. Es posible tanto abonar en efectivo, como mediante cheque o depósito bancario. En el pago se afronta tanto el producto como el flete, en el programa se encargan de despachar el móvil hasta el lugar designado. El negocio da cero, no hay negocio, las mínimas ganancias de cada lata son invertidas en la producción de una nueva. “Se compra por intermedio de un padrino –agrega Lauman-, nosotros anotamos, según nos dicen, adónde estará destinada cada lata, para tener un control sobre los comedores, no porque nos interese qué se hace con el producto. Eso es cuestión de cada persona.” Puede ser una persona física, un colegio, una empresa, una ong; no hay que estar registrado impositivamente. “Actualmente tenemos alrededor de 50 padrinos. De las grandes empresas que figuran en la página –está desactualizada- sólo nos quedan 10. ¿Por qué? Pienso que al principio se acercaron por el auge, la novedad, cuando todo el mundo se entusiasmó con el programa.” Después decayó el interés mediático y, por ende, se abandonaron 1 de cada 5 padrinazgos empresariales.

HACEN SOPA
Respecto al rol del Gobierno Lauman dice que ahora no les interesa que participen, que jamás hubo un interés real por este proyecto. “Quizás sea –reflexiona- que haya quedado ligado a la gestión de Chiche Duhalde, ella fue una de las primeras en interesarse en la idea, después se desvinculó, pero de alguna manera, a lo mejor, quedamos ligados.” De todas maneras, en los datos fríos, resulta enigmática la falta de interés estatal en prosperar en esta idea. Poner una planta como la de Bernal en funcionamiento, con el recurso humano incluido, sale 1.050.000 pesos. El programa además pone a disposición de quien quiera toda su experiencia, ofrecen los costos y su cartera de clientes para que otros Bernales surjan en nuestro país (y en el extranjero). Con el 0,001 del presupuesto nacional se puede edificar una planta que produciría un plato diario para 13.500 personas. En resumen, con sólo el 1 por ciento del presupuesto se pueden fabricar las 867 plantas necesarias para darle un plato diario de Súper Sopa (o sus derivados) al 30 por ciento de la población. Y la inversión queda, es decir que el próximo ejercicio sólo se contaría con los costos operativos y de materia prima.

VALOR CALÓRICO
“A pesar de todo nuestra producción está en aumento, tenemos una mayor cantidad de comedores, gracias a los padrinazgos de la gente que asiste. Incluso estamos empezando a exportar a países como Angola y Mozambique, a partir de una red de iglesias católicas”, se enorgullece Lauman. El saldo es positivo en términos académicos y de asistencia alimenticia. Consultado sobre qué le gustaría agregar, dice que más allá de la ayuda económica “es importante tomar conciencia de que no sólo existen necesidades alimenticias. Recorriendo los comedores uno se da cuenta que hay necesidades de chapas, de aberturas, hasta de escombros, a pesar de lo extraño que suene. Existe una mentalidad de ya hice, ya colaboré, lo que no está mal, pero muchas veces es insuficiente”.


*****

La planta no sólo puede producir variedades de sopa, sino también cualquier variedad de alimento enlatado.

*****

Para depósito bancario, existe la cuenta 009-5589/5 en el Banco Río, cuyo CBU es 07200090-20000000558954. Para informes, consultar al 011-43657100 (166).

*****

AUMENTO EN LA TARIFA DE TAXIS



Por Liliana Arguiz

Ilustración: Natanael

Después de varios reclamos y un paro, los taxistas aceptaron el aumento propuesto por el Gobierno Porteño. Los pro y contra de un incremento postergado, y los intereses que giran alrededor de la bajada de bandera.



NORBERTO SAMPIETRO, PEÓN DE TAXI

“EL PEDIDO DE AUMENTO SÓLO BENEFICIA A LA PATRONAL”

“El aumento de tarifas nos perjudica. Nosotros no ganamos nada, al contrario, la gente que toma taxi es mayoritariamente gente trabajadora, que no puede afrontar todos los aumentos porque los sueldos no suben, entonces opta por dejan de tomar taxis por un tiempo. Al subir la tarifa, nosotros tenemos que trabajar el doble para poder pagar el alquiler que sube proporcionalmente.
Esto viene del lado del sindicalismo, es un tema puramente sindical. La mayoría de los peones no está de acuerdo porque esto sólo beneficia a la patronal y a todos los que vienen enganchados con ellos, como es el caso de los relojeros. Todo es política y negocio. El sindicato no nos representa, son 600 personas las que deciden por los 55 mil peones de taxis.
El sindicato de choferes está más para la patronal, va adonde está el negocio, el dinero. Hace 32 años que soy taxista y se muy bien cuánta plata entra en un taxi, cuánta plata se gasta y cuánto hace falta para tener un auto en condiciones, y estoy seguro de que con la tarifa actual se podía seguir trabajando. Pero a los titulares de los taxis no les interesa brindar un mejor servicio, sólo piensan en ganar más plata e invertir menos.
El tema central son las licencias, si se otorgaran más licencias desde el Gobierno se terminaría con la especulación y el excesivo precio de la reventa. Con esto habría una disminución importante en la inversión, podrían mantenerse las tarifas y el parque automotor se renovaría más seguido. Pero hay grandes grupos que manejan el negocio y no les interesa que se les termine.
Los que no pierden nada son los radiotaxis, al contrario, ganan, porque además de los clientes de la calle tienen los de la radio. Acá el único perjudicado es el peón que no tiene radio.
La gente no sabe muchas cosas, desconoce el tema, cree en las noticias que dicen que el acatamiento al paro fue casi total, pero no fue así porque de noche sólo trabaja el 30 por ciento de los taxis, porque los nocheros salen sólo de domingo a sábado, o sea, que el lunes que fue el día del paro estaban de franco. La patronal dijo que el acatamiento al paro fue del 90 por ciento, pero es una cifra mentirosa y en muchos casos los peones adhirieron porque los dueños los obligaron. En mi caso nadie me obligó a parar, yo fui porque quise, porque me convenía, porque si no paras te rompen el taxi y después al otro día con qué laburás.
Pedimos que esto no sea sólo un negocio para la patronal, pero como dijo Viviani, el titular del sindicato de choferes de taxis, nosotros somos el jamón del sándwich.”

*****

Sampietro asegura que con la tarifa actual se podía seguir trabajando, y que el incremento sólo beneficia a los dueños que buscan ganar más plata, en lugar de brindar un mejor servicio.

*****


RICARDO CICUTTINI, DUEÑO DE UNA FLOTA DE TAXIS

“SIN EL ALZA LOS NUMEROS NO CIERRAN”

“Venimos con un atraso tarifario del 46 por ciento. Se había previsto un incremento para febrero, pero no se produjo por los cambios institucionales que hubo en el Gobierno de la Ciudad. Reclamamos una línea de créditos blandos que apuntan a la renovación del parque automotor, que consta de 37.800 unidades, y la rebaja impositiva para la compra de unidades cero kilómetro, porque actualmente hay autos con una antigüedad que llega a los 12 años y lo que se pretende es renovar de 5 a 7 mil unidades por año.
Sin el alza del 9 por ciento que nos acaba de dar el Gobierno sería imposible seguir trabajando. Un retraso tarifario de casi el 50 por ciento es mucho, y el valor del servicio debería haber aumentado a principios del año pasado. El último aumento que nos dieron fue del 12,5 por ciento, en noviembre, y en esos términos es imposible brindar un buen servicio. La Argentina tiene una flota de taxis muy antigua y con el presupuesto actual se hace imposible mantener los taxis en condiciones. Antes de la emergencia económica, el parque automotor se renovaba cada 3 años, hoy estamos en 6 años y medio. Además las unidades se deterioran muy rápido, ya que un auto recién sacado de la concesionaria al año ya tiene entre 180 y 200 mil kilómetros. Si bien los reclamos existían con anterioridad, el 80 por ciento de las unidades se vieron perjudicadas con el granizo del 26 de julio. Esto aceleró los tiempos del reclamo y trajo aparejado gastos extras, con el agravante de que el 20 por ciento de los autos quedó fuera de servicio.
La mayoría de los que hoy están trabajando son propietarios, y si hubiésemos tenido una buena tarifa hubiéramos podido hacer frente al temporal, y estaríamos pagando una póliza contra todo riesgo sin franquicia.
No le pedimos al Gobierno una recuperación tarifaria del 50 por ciento, entendemos que es imposible. Tampoco queremos un subsidio, pero pedimos una línea de créditos blandos tendiente a renovar el parque de taxímetros, o una situación impositiva diferente para la compra de autos cero kilómetro.
Hay una política muy diferenciada del Gobierno Porteño porque cuando los trenes o los colectiveros, ambos con subsidios del Estado, piden aumento se lo dan; en cambio a nosotros que somos el único medio de transporte público sin subsidio alguno los aumentos nos son dados con cuentagotas.
El aumento tarifario del 9 por ciento otorgado en estos días estaba previsto para febrero. El reclamo generalizado de este incremento quedó demostrado en la adhesión de los peones al paro convocado por la patronal, porque el salario que percibe un chofer está directamente relacionado con la tarifa.”

*****

Para Cicuttini hay una política muy diferenciada del Gobierno Porteño, porque los taxis no tienen subsidios como los trenes y los colectivos que siempre consiguen aumentos.

*****

BIPOLARIDADES


11 DE OCTUBRE

VÍSPERAS DE LA CONQUISTA

La historia de Billiken cuenta que el 12 de octubre de 1492 el marinero Rodrigo de Triana vislumbró la Isla Guanahaní (conocida como San Salvador) y Cristobal Cólón, en su afán por llegar a la India, descubrió América. Así se produjo la comunión entre dos culturas: la europea y la americana. En cambio, la historia de los vencidos preconiza que el 11 de octubre fue el último día de libertad de los pueblos originarios que habitaban el continente. Sus ideas, su estilo de vida, sus dioses y costumbres fueron canjeadas por los adelantos y los avances propios de la visión europeísta. La marca roja en el almanaque consagra el comienzo de una lenta, pero efectiva desaparición.
Hoy, según un informe del Indec, en la Argentina los pueblos que lideran la población indígena son los Mapuches (Patagonía), Kollas (Jujuy y Salta) y Tobas (Chaco y Formosa). En total, 286.500 personas se reconocen pertenecientes o descendientes en primera generación de indios, negros o mestizos.
Así las cosas, como una suerte de contrafestejo, se desarrollará, en octubre, la II Cumbre de Pueblos Indígenas de las Américas, en aras de que la historia deje de ser la de los conquistadores, en pos de reconocer y defender los derechos olvidados de los habitantes originarios.


PET SOUNDS

Y EL MUNDO HIZO "POP"


En cualquier ranking internacional serio de la historia del rock, en el podio figura Pet Sounds, el álbum de los Beach Boys que colocó al genio de Brian Wilson como una figura destacada de la mejor generación de músicos que dio el pop.
Capitol, que no supo entender el cambio radical del grupo en su momento, volvió a reeditar esta obra dorada. Esta vez el argumento fue el 40 aniversario.
Si bien las mezclas en mono y en estéreo ya habían salido a la venta en cedé, ahora se agregó un devedé que incluye dos mezclas más, en alta resolución de 24 bits, y en dolby digital 5.1 surround. Pero lo más atractivo son los videos promocionales de aquellos años, un documental que narra cómo se hizo este disco, y a George Martin –productor de Los Beatles- junto a Wilson frente a una consola de estudio, descubriendo las sutilezas sonoras. ¡Hiciste una mezcla mejor que la mía, George!, le grita Wilson a un risueño Martin.
Tal es el impacto que causó Pet Sounds en 1966, que Andrew Loog Oldham, mánager de los Rolling Stones, lo promocionó en Inglaterra en avisos a doble página, sin tener ninguna relación comercial con los Beach Boys.
Rezábamos por un álbum que pudiera igualar a Rubber Soul. Era una plegaria, pero también había algo de ego en ello, y funcionó. Poco después hicimos Pet Sounds, dijo Brian Wilson ¡recostado en una cama matrimonial!, en un documental sobre sus mejores años al frente de la Beach Boys.

Pet Sounds, 40 aniversario.
The Beach Boys.
Capitol Records.
Cedé + devedé: 38 pesos.




SARAH KANE

LA TORTURA DE VIVIR

Dos piezas teatrales de la dramaturga inglesa Sarah Kane se presentan simultáneamente en Buenos Aires. Se trata de Crave¸ que bajo la dirección de Cristian Drut se presenta en El Lavapiés; y 4.48 Psicosis, que se sube al escenario de El Kafka, magistralmente interpretada por Leonor Manso.
Kane, quien le puso fin a su vida ahorcándose a los 28 años después de una aguda depresión y varios intentos de suicidio con barbitúricos, con sólo cinco obras escritas, pasó a ser considerada por los británicos como una autora de culto, por su tipo de escritura y una existencia atestada de angustia y locura.
Justamente 4.48 Psicosis, su obra póstuma, hace referencia a la hora de la madrugada en la que se producen más suicidios, según estudios realizados en Gran Bretaña. La gente suele acabar con su vida en esa hora debido a que se va el efecto de los psicofármacos ingeridos a la noche y comienza la angustia.
Por su parte, Crave, traducida al español como Ansia, y firmada por la autora con el seudónimo de Marie Kelvedon, con la clara intención de ocultar su identidad, es la autobiografía irónica que muestra el alter ego de su intrincada personalidad.

4.48 Psicosis
El Kafka, Lambaré 866.
Viernes y sábados a las 21.
Entradas: de 12 a 20 pesos.

Crave
El Lavapiés, San José 546/48.
Jueves y sábados, 23 horas.
Domingo, 22 horas.
Entradas: de 8 a 15 pesos




SILVIO RODRÍGUEZ

PALABRAS
A GRANEL

Hasta los más grandes artistas miran con recelo sus obras tempranas. Las iniciáticas, las viscerales, las torpes, las urgentes. Silvio Rodríguez y su Érase que se era, su nuevo disco con canciones viejas, como en otras de sus aristas, es una excepción. De todas maneras no es una novedad que Silvio edite canciones de su época esplendorosa, los oídos entrenados descubren canciones huérfanas de disco y contemporáneas entre sí (1967/1972) a lo largo de toda su discografía. La novedad de este disco doble –editado en un pack de cuidada factura y precio accesible- es que todas las canciones son de aquella belle époque.
Época en la que un muchacho y una guitarra se treparon a una barca de pescadores llamada Playa Girón, allá por 1969, caminito de ultramar, a despejar su mente y desenvainar poesía. El producto de aquella travesura está legado en Canciones del mar, un libro en el que a manera de notas de viaje, día por día, el segundo cubano más famoso, ¡a sus 23 años!, detalla su notable producción cancioneril -122 días, 67 canciones; casi una día por medio, casi la mitad ya editada, entre otras, Ojalá, Playa Girón, Historia de las sillas, Resumen de noticias, Me veo claramente, Y mucho más que veremos viendo-.
Resumiendo, grandes canciones injustamente olvidadas, por, quizás, el mayor compositor de habla castellana; qué más decir. Que levante la mano la guitarra.

Silvio Rodríguez.
Érase que se era.
Disco doble (26 canciones, 1 videoclip).
Sony BMG / Ojalá.
36,99 pesos.





CARLOS AGUIRRE GRUPO

MÚSICA Y POESÍA

Nunca es tarde para algunas cosas. Descubrir los discos de Carlos Aguirre Grupo es una de ellas. Escucharlos es como emprender un viaje a pie por tierra Argentina, donde en muchas melodías hasta se tiene la ilusión de poder sentir el viento y el olor de la tierra que se levanta. Zambas, chacareras, vidalas y otros ritmos folklóricos con arreglos clásicos resultan sublimes.
El músico entrerriano -en voz, piano, guitarra, acordeón y percusión-, acompañado por Silvina López y Jorge Marti -en guitarras- y Fernando Silva -en bajo-, formó el grupo a principios de 1999 en Paraná, y hasta el momento editó dos discos a través del sello discográfico paranaense Shagrada Medra, uno de ellos del 2000 (Amarillo) y otro del 2005 (Rojo).
Este último cuenta con un repertorio propio, con canciones -que más que canciones son poesías que encontraron su melodía perfecta- como La música y la palabra, Estampa de río crecido, y Sueño de arena; y hermosas versiones de Confesión del viento, de Roberto Yacomuzzi y Juan Falú, y Zamba por vos, de Alfredo Zitarrosa.

Carlos Aguirre Grupo.
Rojo.
Shagrada Medra.
28 pesos.





TEATRO NEGRO DE PRAGA

MUNDO DE FANTASÍA

Ropas tendidas en una cuerda toman vida y se enfrentan, a pesar de la voluntad de la lavandera; una cámara de fotos se vuelve un actor más en escena; un violín se transforma constantemente; los sueños surrealistas de un taxista; un caballo inesperado…
En el Teatro Negro de Praga, la magia, la ilusión y la fantasía son fundamentales como medios para lograr dramáticas metáforas de este mundo, donde a veces quisiéramos que los objetos fuesen realizadores de nuestro inconciente.
En este caso, son actores vestidos de negro, que no se ven sobre el fondo negro del escenario, los que dan movimiento a las cosas. Se trata del truco llamado gabinete negro o caja negra que incorporó el creador del conjunto, Jirí Srnec, desde sus inicios, en 1961.
Por la fascinante calidad técnica que tiene el grupo, se podría decir que las acciones principales permanecen ocultas, pero las actuaciones que son visibles sobre el escenario ofrecen múltiples elementos para decodificar la tragedia.
En su gira por Sudamérica, el Teatro Negro de Praga se presentó el 18, 19 y 20 de agosto en la Argentina, con su espectáculo Lo mejor del Teatro Negro de Praga; y los tres días llenó la sala del Teatro Coliseo. Fue magia para los niños y muchas cosas más para el resto de los espectadores.

RECREO LITERARIO - ELOISA CARTONERA

GRASAS Y CARETAS

PATIO