« Home | Número UNO - noviembre 2005 » | Carlos Belloso » | Litto Nebbia » | Minujínlandia » | Harrods, la tienda de las bolsas verdes » | El Mercado de las Pulgas » | Paseo Inmoral » | Violaciones y maltratos en Coca Cola S.A. » | El dilema entre las guardias aseguradas y la puja ... » | ¿Qué es Bipolar? »

Aeronáuticos vs turistas



Por Ariel Jonte

Tras la suspensión del paro realizado por parte de los gremios que representan al personal de Aerolíneas Argentinas, quedaron algunas voces volando sobre el conflicto. Pasajeros y desempleados conviven en los mismos aeropuertos. Unos se quieren ir, otros volver.

Andrés Chávez, ex trabajador de Aerolíneas Argentinas
“Nos despidieron y nuestro gremio no encabeza la lucha”

“Laburé tres años en Aerolíneas Argentinas, era empleado de rampa y hace ocho meses que estoy despedido. Estuve efectivo, como casi todos los compañeros que hoy nos encontramos en esta lucha.
En marzo nos echaron de la empresa por hacer una asamblea en nuestro lugar de trabajo. Pedíamos una recomposición salarial y la efectivización del personal que tenía sucesivos contratos de uno o dos años pero que no tenía asegurados sus puestos.
A raíz de esa reunión nos mandaron cartas documento pidiéndonos explicaciones por haber realizado una asamblea y luego despidieron a veinte trabajadores, de los que formo parte.
Teníamos una jornada laboral de nueve horas, seis veces a la semana, y cobrábamos 800 pesos. Reclamábamos un 50 por ciento de incremento en el salario. Es el mismo pedido que estaban haciendo los técnicos y pilotos, con la única diferencia que ellos siempre tuvieron el respaldo de sus gremios. En cambio, los empleados del sector de rampa que fuimos cesanteados, no.
Nosotros les pedimos a los delegados de APA que encabezaran nuestra lucha por los veinte despidos que hubo y nunca lo hicieron. No sabemos el motivo, pero al parecer firmaron un contrato de paz con la empresa sin consultarnos. La única respuesta que nos dan es que siguen manteniendo negociaciones. Pero hace ocho meses que estamos en la calle y salimos a reclamar porque nuestra categoría es la más baja de la actividad aerocomercial. No llegamos ni a la canasta básica.
La protesta la llevamos a cabo desde el primer momento en que fuimos separados de Aerolíneas. Montamos una carpa en el hall de Aeroparque y podemos mantenerla gracias al aporte de los gremios -salvo el que nos nuclea-, las asociaciones civiles y los partidos de izquierda. También colaboraron algunos pasajeros, pero en estos días el tema se puso jodido porque la mayoría piensa que nosotros somos los culpables, cuando en realidad formamos parte de un grupo de trabajadores que nos quedamos sin empleo injustificadamente.
También organizamos dos recitales para recaudar fondos. El primero lo hicimos dentro del Aeroparque y el segundo, como tuvimos quejas, fue en la calle.
El paro que están haciendo los técnicos y los pilotos es un arrastre del que veníamos haciendo nosotros hace casi un año. Con esta administración de Aerolíneas no se puede negociar y, si no la cambian, el Estado debe tomar parte en el asunto. De lo contrario, no sé qué puede llegar a pasar”.

Joaquín González, turista español
“Pedir un aumento salarial del 45 por ciento es excesivo”

“Es la primera vez que estoy en la Argentina. Vine con mi familia desde España a realizar un tour por Buenos Aires, Salta, Iguazú, El Calafate y Trelew, pero no sabemos bien qué va a pasar a causa de esta protesta.
Perdimos el día que nos correspondía estar en Salta por la suspensión de los vuelos, así que no vamos a poder conocer esa provincia porque la empresa que nos trajo los sustituyó por otros en Buenos Aires y algunas visitas a Uruguay hasta que pueda cambiarnos de aerolínea.
La medida que están llevando a cabo los trabajadores es una lucha social, pero la veo injustificada por la dureza que están empleando y por la agresividad que muestran hacia todos los que estamos en los aeropuertos.
Tengo amigos en Barcelona y en otras ciudades que tuvieron algunos problemas por no haberse presentado a tiempo en sus trabajos por culpa de este paro.
Es un tema muy complicado tanto para los argentinos como para los turistas extranjeros. Una medida de fuerza de este tipo implica que nosotros, que también somos empleados, podamos sufrir las consecuencias.
En España supimos de los sucesivos paros que hubo durante el año en los aeropuertos. Pero creíamos finalizado el problema y por eso optamos por venir a conocer este país. Cuando llegamos y nos enterarnos de lo que estaba sucediendo no lo podíamos creer, mala suerte la nuestra.
Desconozco el problema pero me parece que pedir un 45 por ciento de aumento salarial es excesivo. En Europa, las medidas de protesta también son muy fuertes pero duran poco. En dos o tres días cualquier paro se soluciona por completo. Un país no se puede paralizar por los problemas que tenga un sector de la sociedad.
Para la Argentina esta etapa del año implica un gran ingreso de capital proveniente del turismo. Es una lástima que esto suceda porque esa inmensa fuente de ingreso que tienen la van a perder debido a la pésima imagen que están demostrando ante el mundo. No es un buen cuadro el que muestran estos señores sindicalistas en un país que demostraba haber salido, en estos últimos años, de una gran crisis y que no se merece esto.
Los argentinos son maravillosos, muy amables y se han preocupado mucho por nosotros. Pero el sistema en este lugar sigue siendo el mismo desde hace un tiempo. Seguramente voy a volver. Tiene lugares muy atrayentes, únicos, que tengo muchas ganas de conocer.
No me voy a ir con una mala imagen, sino con la que hay”.