« Home | Música en Internet » | Número OCHO - junio 2006 » | Cristian Aldana, líder de El Otro Yo » | Francisco Solano López » | Bambino Pons » | Omar Larrosa » | Casa Brandon, un espacio para la expresión gay » | Enrique Symns » | Mimo Tuga, el arte de hablar sin palabras » | Problemática ambiental en Villa Mitre »

El Movimiento Krishna en Buenos Aires


Por Malena Higashi

En Occidente el Movimiento Krishna llegó en los años sesentas, pero tiene sus raíces en la antigua literatura sánscrita y se remonta a miles de años atrás en la India. Historias de gente que se unió a esta religión con prácticas que parecen estar de moda, aunque con ser vegetariano, hacer yoga y llevar una vida sana no alcanza.

“Realmente quiero verte Señor, realmente quiero estar con vos, pero lleva tanto tiempo, mi dulce Señor”, escribió George Harrison en 1969, cuando compuso My sweet Lord. Harrison le cantaba a Krishna, el Dios de una religión que tiene cerca de 3 mil devotos, 200 mil miembros congregacionales y alrededor de 167 templos en 71 países. Unos años antes, en 1965, Srila Prabhupada había llegado a Nueva York con la misión de diseminar la conciencia krishna en Occidente. En Argentina hay dos templos de importancia, el de Iskcon (Sociedad Internacional para la Conciencia de Krishna) y el de Vrinda.

FILOSOFÍA KRISHNA
“Prohibido comer carne, huevos y pescado, consumir drogas o tabaco. Prohibido tener una vida sexual ilícita o participar en juegos de azar.” Estas son algunas de las regulaciones, las más populares entre los krishnas. Ellos las aceptan porque entienden que están para proteger su cuerpo y su mente. “Son prácticas que no le hacen bien a nadie. Con respecto al sexo, está recomendado que sea dentro del matrimonio y para procrear hijos concientes. No hay restricciones por nada, están hechas para protegernos. Cuando uno sigue esas reglas es como si estuviera en un círculo de protección”, explica Sarasvati del templo Vrinda. Ella nació en Tijuana, México, hace 19 años y su maestro espiritual le recomendó una visita a Buenos Aires. Su vida cargada de responsabilidades en la secundaria le hizo replantearse su realidad y sintió el deseo de experimentar algo más espiritual.
Srila Prabhupada dijo alguna vez que todos tienen una conciencia krishna pero que no todos la despiertan. Para Sarasvati ese reconocimiento de la conciencia viene individualmente: “Cuando una persona ya está saturada del mundo material llega un momento en el que dentro de su corazón empieza a haber un cambio, un deseo de buscar algo más profundo. Es como un grito que está en uno”.
Los seguidores de Krishna creen que existen diferentes eras. En la primera los devotos vivían en una esfera y los demonios en otra; en la segunda, los devotos y los demonios vivían en el mismo planeta; en la tercera, vivían en el mismo país; y en esta era viven en el mismo cuerpo. Esta es la era de la hipocresía y la riña (Kari). Según la creencia, cantar el maha mantra Hare Krishna (Hare Krishna, Hare Krishna, Krishna Krishna, Hare Hare / Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare), ayuda a liberar la mente porque purifica el corazón. Así todos los aspectos positivos de una persona se despiertan cantando. El significado del mantra es un pedido. Los devotos le piden a Dios que los ocupe a su servicio. Ellos creen que sirve para liberar la mente porque el sonido que produce va limpiando la visión de la persona que empieza a observar el mundo de una manera más espiritual.
Antes de adherir al Movimiento para la Conciencia de Krishna, Pandava Nath Das era periodista en el suplemento Si! de Clarín y de la Rolling Stone. Llevaba una vida desordenada, sin horarios y pocas responsabilidades. Hoy tiene 34 años y hace siete que pertenece al movimiento. Desde su perspectiva, la enseñanza más importante de Srila Prabhupada es aprender a conectar nuestro karma con Dios (yoga significa eso, conectar, vincular). Según Pandava Nath Das, “Dios nos provee de lluvia, alimento, entonces hay que aprender a conectar todo eso con él. Eso es el karma yoga. Y si se hace con amor se transforma en bahkti yoga, está impregnado de amor y eso es lo que más complace a Dios”.

DOMINGO EN EL TEMPLO
En Andonaegui 2054 se encuentra el Centro Cultural Bhaktivedanta, el templo de Iskcon. El domingo es un día de celebración: se canta el maha mantra Hare Krishna, se lee un capítulo del libro de cabecera, el Bhagavad-Gita tal como es, se reflexiona sobre las escrituras y hay un espacio para que la gente haga preguntas. La traducción del título del libro es Canción de aquel que posee opulencia, es decir, la canción de Dios. Los versos del Bhagavad-Gita están hechos para ser cantados. Muchos de los presentes visitan el templo por primera vez, algunos son devotos y van siempre. Se pueden diferenciar a simple vista por la forma de vestir: las mujeres llevan vestidos típicos de la India y el pelo atado, los hombres están rapados y usan túnicas blancas, y casi todos tienen la marca de tílaka, barro sagrado traído de la India, en la frente. Esa marca sirve para indicar que el cuerpo es un templo de Dios.
Gopal Bata, el encargado de dictar la clase del día es un brahmacai, es decir, un devoto que vive dentro del templo, practica el celibato y se dedica a predicar. Es uruguayo y se vino a vivir a Buenos Aires en el 2002 porque allá no había un templo. Tenía 19 años y una fuerte convicción por el movimiento, aunque en realidad fue criado en la tradición evangelista. El único que entendió su elección fue su abuelo. “Él vio que fue positivo para mí: me ve más maduro, responsable, ordenado con mis cosas y mis tiempos”, cuenta Gopal Bata. Él también notó un cambio interno. A nivel personal siente al ser conciente de Krishna, y con los mantras, sobre todo con el maha mantra Hare Krishna, encontró una manera de estar mejor consigo mismo y aceptarse como es. Para Gopal Bata puede llegar a sonar cursi, pero lo le que provoca el maha mantra es un sentimiento de amor por las personas.
Los que viven en el templo se levantan a las 4.30 de la mañana, hora en la que abre el lugar. Abren el altar y cantan y bailan para Dios. “Es una forma de comenzar el día con un estado de espíritu elevado, agradable, para estar bien con nosotros mismos”, resume Gopal Bata. Después meditan en forma individual durante dos horas, y vuelven a cantar y bailar. Cada uno tiene actividades específicas. Él, por ejemplo, cocina y atiende el altar. Otros se ocupan el restaurante vegetariano que funciona en el templo o salen a vender libros.
Kamala no vive en el templo y aun así es una fiel seguidora. Sin ir más lejos, su madre es la presidenta del templo y discípula directa de Srila Prabhupada. Sus padres pertenecen al movimiento desde hace más de 35 años. Se conocieron en Venezuela, y como su papá es argentino se instalaron en Buenos Aires. A diferencia de Gopal Bata, que viniendo de una familia evangelista eligió su propia religión, Kamala fue criada dentro de la tradición krishna. “Mis padres nunca me inculcaron nada sino que eran lo que eran y me daban su amor comprendiendo cómo eran las cosa para ellos, y entonces yo mamé eso sin darme cuenta. No hubo un punto en el que sentí un cambio de conciencia, pero sí hubo un punto en el que me observaba a mí misma y me daba cuenta que el pensar era muy profundo y me sentí bien con eso”, cuenta Kamala, que tiene 18 años y el acento venezolano de su mamá.
Ella se cuestionó muchas veces el hecho de ser Hare Krishna porque por un lado están los valores que le enseñaron, y por el otro lo que ella quiere ser como persona. “En realidad elijo esta vida porque me hace feliz, estoy de acuerdo con la filosofía”, dice convencida. Hasta el año pasado cursó en el Liceo 9 de Belgrano, y este año se lo tomó para viajar a templos de Perú y Venezuela, y pasar más tiempo en Bhaktivedanta. Kamala resume el ser conciente de krishna de una manera muy sencilla: “Es ser una persona que lleva una vida simple, con un pensamiento elevado”.

Here are some links that I believe will be interested

Here are some links that I believe will be interested

Really amazing! Useful information. All the best.
»

This site is one of the best I have ever seen, wish I had one like this.
»

Bien, mire usted, quien escribió el artículo: Muy buena reseña, qué le voy a decir, si es lo que yo pude haber escrito del Templo Govinda (siempre de los Hare Krsna) aquí en Santa Tecla, ciudad vecina de San Salvador, la capital de mi país, ó de la sala de meditación y oración (que no llega templo, por cuestiones de reglamento, si bien hay fines de semana que es lugar más visitado que el templo de Santa Tecla referido, y otros que no) de la propia San Salvador, pues en El Salvador, los mayores centros de reunion de estos devotos no están en la propia capital sino alrrededores. Buena reseña, como digo. De lo que quiero escribirle es de su encabezado, de la parte donde dice que ser vegetarianos, hacer Yoga y llevar un estilo de vida sana no alcanza. ¿Para qué es que no alcanza?¿Para ser un escalador social?¿Para andar metido en bulliciosas discotecas que luego queman sus dueños con toda la gente adentro para cobrar el seguro contra incendio?¿Para casarse con la chica provocadora de la oficina y luego no poder dormir pensando cómo nos va a traicionar sexualmente para fianciar sus gustos consumistas totalmente innnecessarios?¿Para llevar una vida de confort y estilo?¿Para no gobernar nuestros sentimientos y llegar a la vejez luego de tres matrimonios y nada qué heredar a la prole salvo una discutible educación, dada la celeridad de los cambios actuales?¿Para vacacionar en el balneario de moda?¿Para discutir de política y de fútbol como si de ello dependiese el destino del mundo, cuando que hace ya 20 años que ni podemos marcar bien una bola que se mueve frente a la portería? Esa es la vida de todos: Igual descríbame un gallinero, y todos sabemos dónde terminan los pollitos; en el caso de los "pollos-humanos", en el plato del Ministerio de Hacienda, como le decimos aquí, ó del Fisco, que es como le dicen en Argentina.Los practicantes del Harimantra que somos laicos ya tenemos otros sentidos (propósitos) para nuestras vidas según el género de las mismas, PERO CONTAR EN LA VIDA DE UNO CON CALIDAD VIVENCIAL, ESTRUCTURA DE PENSAMIENTO Y SENTIMIENTO Y CON UN CONSTANTE Y CRECIENTE SENTIMIENTO DE SATISFACCIÓN COTIDIANA CENTRADA EN LA PRESENCIA DE LO DIVINO EN LO PEQUEÑO, NO ES POCA COSA ....es más de lo que muchospueden decir en este caótico mu8ndo moderno. Claro que alcanza, y sobra, pero las almas devotas de tipo yóguico NO SON MUNDANAS, Y SI LO ERAN, EL TIPO DE VIDA QUE ABRAZAN, Y MÁS AÚN EL MAHA-MANTRA, LAS HACE MUDAR DIAMETRALMENTE DE INTERESES. Pues quienes practicamos cualquier tipo de Yoga creemos y sentimos que la vida humana es más que una apretada agenda de banalidades y que cada vida humana debe ser un serio intento por OCEANIZARNOS, si me entiende. Y para éso, aunque no pasemos a los libros de Historia ES IDÓNEO, SATISFACTORIO, BASTA Y SOBRA CON SER VEGETARIANOS, REALMENTE CÉLIBES SIN PERVERSINES, FRECUENTAR A OTRAS ALMAS DEVOTAS, SER VEGETARIANOS, PRACTICAR YOGA, RECITAR EL MAHAMANTRA HARE KRSNA Y AUTO-EDUCARNOS EN LA GLORIOSA Y POTENTE LITERATURA VÉDICA. Cuestión de FOCO. No todos tenemos el mismo. Le escribió Max Brannon, desde San Salvador, República de El Salvador.

Publicar un comentario